En sus primeros meses al frente de la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas, el fiscal Jesús Eduardo Govea Orozco inició investigaciones por presuntos actos de corrupción al interior de la dependencia y dio de baja a agentes del Ministerio Público y de la Policía Investigadora por reprobar exámenes de control de confianza y por prácticas indebidas.
El funcionario explicó que la depuración forma parte de un proceso gradual que busca reordenar la institución, particularmente en áreas fundamentales donde se han detectado prácticas irregulares. «Es un proceso gradual, derivado de los controles de confianza a que se tienen que someter todos los perfiles que son un prospecto para ir cubriendo los relevos en las áreas estratégicas», señaló.
Indicó que las evaluaciones abarcan vicefiscalías, fiscalías especializadas y diversas unidades operativas, sin que exista un plazo definido para concluir los cambios. «No existe un plazo, estamos atendiendo sobre todo a los procesos de evaluación de control de confianza que es indispensable», precisó.
Durante este proceso, la Fiscalía ha identificado principalmente dilaciones en la atención de casos y conductas irregulares. «Se han encontrado lógicamente especialmente dilaciones, en algunos casos hemos encontrado también actuación irregular de algunos servidores públicos», reconoció Govea Orozco.
Ángulo Fronterizo: La depuración de elementos en la FGJ es especialmente relevante para la frontera Matamoros-Brownsville, zona donde la colusión entre autoridades locales y el crimen organizado ha sido históricamente señalada por investigadores y agencias estadounidenses. Una fiscalía más confiable fortalece los canales de cooperación binacional en materia de seguridad.