Trump declaró el acuerdo “completo” este domingo; la firma oficial será el viernes 19 de junio en Suiza con mediación de Pakistán; el programa nuclear iraní se negociará en los próximos 60 días
Estados Unidos e Irán anunciaron este domingo 14 de junio de 2026 un acuerdo de paz que pone fin a casi cuatro meses de conflicto armado abierto. El presidente Donald Trump declaró en su red social Truth Social que el pacto está “completo”, y el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif — mediador clave en las negociaciones — anunció que la ceremonia oficial de firma se celebrará el viernes 19 de junio en Suiza. La noticia sacudió los mercados energéticos globales de inmediato.
El acuerdo contempla el cese inmediato y permanente de operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano, y la reapertura del Estrecho de Ormuz — una de las rutas energéticas más críticas del planeta, por la que transita aproximadamente el 20 por ciento del petróleo mundial. Estados Unidos levanta el bloqueo naval impuesto a los puertos iraníes. A cambio, Irán congela su programa nuclear en el estado actual mientras se negocia el acuerdo definitivo en un plazo de 60 días.
Un alto funcionario iraní declaró a la agencia Reuters que el borrador final del memorando de entendimiento cubre cuatro ámbitos principales. Primero, la reapertura inmediata del Estrecho de Ormuz a todos los buques comerciales. Segundo, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense sobre puertos iraníes. Tercero, el congelamiento del programa nuclear iraní: Tehrán se abstiene de seguir enriqueciendo uranio y de ampliar sus instalaciones mientras duren las negociaciones. Cuarto, exenciones estadounidenses a las sanciones petroleras como mecanismo de incentivo.
El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, explicó el mecanismo financiero del acuerdo: no habrá pagos anticipados en efectivo — una diferencia clave respecto al acuerdo nuclear de 2015 firmado por Obama, que liberó activos iraníes bloqueados. En su lugar, se aplicará un modelo denominado “pay for performance”: Irán solo recibirá alivio de sanciones o acceso a activos congelados en la medida en que cumpla sus compromisos verificables.
Sobre el uranio altamente enriquecido acumulado por Irán, Trump anunció que Estados Unidos enviará bombarderos B-2 para destruir el material enterrado en instalaciones de montaña. Irán, por su parte, podrá diluir sus reservas de uranio enriquecido en territorio propio bajo los términos del acuerdo final, según el funcionario iraní citado por Reuters. La tensión entre ambas versiones sobre el destino del material nuclear es uno de los puntos que deberán resolverse en los próximos 60 días.
El acuerdo de hoy llega exactamente un año después del inicio del conflicto armado. El 22 de junio de 2025, Estados Unidos e Israel lanzaron ataques militares coordinados contra las principales instalaciones nucleares iraníes: Fordow, Natanz e Isfahan. Los daños fueron significativos — la AIEA confirmó que los sitios sufrieron “daños enormes” — aunque el alcance real del retraso al programa nuclear iraní fue objeto de disputa entre las distintas agencias de inteligencia involucradas.
Irán respondió bloqueando el Estrecho de Ormuz y lanzando ataques con misiles contra bases estadounidenses en la región, incluyendo la base aérea de Al Udeid en Qatar. El conflicto involucró a Hezbolá en el Líbano, a los huthi en Yemen y a milicias pro-iraníes en Irak. La mediación de Pakistán, Oman y otras potencias regionales fue determinante para abrir el canal de negociación que culminó hoy.
El anuncio no llegó sin sobresaltos. En las horas previas a la declaración de Trump, el Ejército israelí atacó objetivos de Hezbolá en el barrio de Dahye, al sur de Beirut. Trump calificó el bombardeo como inoportuno y señaló que ocurrió cuando las partes estaban próximas a cerrar el pacto. La posición oficial de Israel ante el acuerdo permanece ambigua: Netanyahu no ha emitido un respaldo formal.
Desde Tehrán, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, cuestionó públicamente la capacidad de Washington para garantizar el cumplimiento de los acuerdos, en un mensaje que refleja las divisiones internas del régimen sobre cómo recibir el pacto. El gobierno iraní, por su parte, había señalado el sábado que el acuerdo podría firmarse “en los próximos días” y que el tema nuclear no estaría incluido, en aparente contradicción con lo anunciado por Trump.
Esas contradicciones entre las versiones de ambas partes sobre qué incluye exactamente el memorando son la principal señal de alerta: el acuerdo de hoy es un punto de partida, no un cierre definitivo. Los 60 días que siguen serán la prueba real.